Recetas con la voz de quien las cocina

Las recetas de tu familia, con su voz

Tu abuela no necesita saber escribir para dejar sus recetas. Solo tiene que contarlas. Nosotros conservamos su grabación original, para siempre, junto a las fotos y las historias que van con cada plato.

Gratis para empezar. Tu Legado es privado desde el primer momento.

Solo tu familia

Croquetas de la abuela Carmen

Contada por Carmen · Transcrita con ayuda de Laura

La voz de Carmen · 4:12

«La bechamel tiene que quedar espesa, que se despegue de la sartén. Si te queda clara no hay manera de darles forma después, ya te lo digo yo…»

El audio original se conserva siempre. La transcripción es solo una ayuda para leerla.

Lo que se pierde cuando alguien falta

No es la lista de ingredientes: eso está en cualquier libro. Es cómo lo explicaba ella, sus trucos, por qué lo hacía así y en qué comidas lo preparaba.

Contar, no escribir

Un botón grande, se pulsa y se habla. Sin formularios, sin prisa y sin necesidad de saber de tecnología. Se puede parar y seguir otro día.

La familia ayuda

Otro familiar puede ordenar los pasos y corregir la transcripción. La receta sigue siendo de quien la contó: eso no cambia nunca.

Privado de verdad

Nada sale de tu familia por accidente. Publicar algo al mundo exige crear una versión pública aparte, decidiendo qué se comparte y qué no.

Un libro de verdad

Convierte tu Legado en un libro digital en PDF, con todas tus recetas. La versión impresa, con códigos que al escanearlos reproducen la voz original de cada receta, llega próximamente.

Primero la familia. Siempre

Hay una comunidad pública, y es opcional. Puedes usar todo tu Legado familiar sin aparecer nunca en ella.

Tu familia

Un Legado privado y permanente. Aunque alguien se vaya, lo que aportó se queda, con su nombre.

Tus grupos

Con amigos, con el pueblo, con quien quieras. Legados compartidos para lo que os apetezca cocinar juntos.

La comunidad

Si quieres, comparte alguna receta con el mundo. Decides tú, una a una, y qué parte de ella se ve.

La grabación no se pierde. Nunca

Una receta se puede volver a escribir. Una voz, no. Por eso el audio original se conserva íntegro aunque falle la transcripción, aunque se borre la receta y aunque pasen los años.

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